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La responsabilidad está en el (buen) diseño

En este momento estoy en casa, en Buenos Aires. Es Domingo, son las 8am y está lloviendo. A mi lado se encuentra mi hija, que ayer cumplió su primer semana de vida y la miro intentando imaginar qué mundo va a conocer.

Aún no sabe todo lo que hay por descubrir y si bien corro con ventaja, en cierto modo tampoco lo se yo. ¿Cómo será el mundo en 10 años? ¿En 30? Qué nuevas tecnologías nos esperan? ¿Que pasará con las redes sociales? ¿Se aproxima una nueva era? Lo cierto es que siempre algo nos sorprende y series como Black Mirror nos dejan un claro (retorcido e inteligente) mensaje "¿hasta donde se puede llegar?" - cuando salió Minority Report (2002)  todo el mundo quedó anonadado con la interfaz visual que Tom Cruise manipulaba. Parecía tan lejano a la realidad! - Lo cierto es que la tecnología avanza cada año más rápido y te obliga a pensar en adaptarte o morir y afortunadamente para aquellos que trabajamos en diseño de interfaces, experiencias de usuarios y en la creación de softwares, esta realidad no nos afecta sino que nos beneficia porque es y será para todos.

La responsabilidad está en el (buen)diseño.

Smartphones, Smartwatches, Smart Tv, Internet of Things, autos eléctricos...la lista se hace interminable. Así es cómo en la última década la tecnología se apoderó por completo de nuestra vida, facilitando (realmente lo creo así) cualquier interacción a la que nos enfrentemos, sea o no digital. En el post que escribió Alex "Cómo diseñar para seres humanos" se hace una clara descripción de cómo los diseñadores tenemos la responsabilidad de hacerle la vida más fácil a las personas y cómo (es mi opinión) de nosotros depende cuanta felicidad generemos en ellas.

El diseño está en todos lados, mas no así el (buen)diseño. El (buen)diseño hace que un producto perdure en el tiempo, que sea honesto, usable y estético, que sirva como guía y se lo mencione como referencia. El ejemplo más claro a esto es la radio construida por Dieter Rams para Braun: Un producto que considero una total obra de arte, de buen gusto y buen diseño.

Braun SK55 | 1963 | Dieter Rams & Hans Gugelot

Good design is as little design
as possible - Dieter Rams

¿Cómo podemos llevar el concepto de (buen)diseño de un producto a una plataforma digital? Bueno, en realidad de varias maneras, pero vayamos a la que hoy es clave: La flexibilidad. Estructuras simples y dinámicas que puedan ser modificadas según las necesidades en el menor tiempo. Hoy los consumidores son quienes marcan el ritmo del negocio y las empresas deberán adaptarse lo más rápido posible.

No ignorar. No subestimar.

Si bien la oferta de agencias digitales creció exponencialmente los últimos 5 años, en el mercado parece que hay más oferta que demanda. ¿Ignorancia o subestimación de las empresas? Un poco de ambas.

Sorpresivamente me encuentro a diario con interfaces antiguas y diseños caóticos que dificultan toda experiencia posible. ¿Dónde está la inversión que estas plataformas necesitan? No nos sorprende, pero las marcas siguen malgastando en medios tradicionales y parecen no escucharnos. Ya no estamos ahí. Todo eso cambio y lo que hoy necesitamos está mucho más cerca y es aún más inmediato que cualquier otra cosa, nuestro celular, el mail, Netflix, Youtube, Instagram.

Seguramente piensen que me refiero a empresas argentinas que parecen estar siempre una década atrás de las tendencias mundiales, pero si me permiten voy a dar un ejemplo claro:

PlayStation de Sony.

La marca número uno en consolas de video juegos, tiene un problema. No está siendo flexible y sus interfaces se ven complejas, anticuadas, poco prácticas y por momentos ilegibles. Está claro que lo que uno espera de un producto que nació digital y donde todo su entorno gira en la información que encontramos online (desde que compré la PS4 no compré ningún juego en disco) es que sea un claro ejemplo de (buen)diseño; lamento decirles que nada de eso pasa.

Al descargar la aplicación imaginé encontrarme con al menos la misma interfaz que tenemos en la PS4, pero no. La experiencia que brinda te hace retroceder 5 años en el tiempo en cuestión de segundos y si bien la última actualización del sistema operativo tiene cosas interesantes, cuando haces el cross-plataforma vivís una verdadera decepción.

Interface del sitio Playstation.com | Interface del nuevo sistema operativo en PS4

¿Cómo es que una empresa como Sony se permite tener estos enormes desequilibrios (abandonos) entre sus productos? Su imagen no sólo es la consola sino todo lo que se desprende de la marca.

Estoy con ganas de comprar el antifaz PlayStation VR (porque como decía antes "adáptate o muere") pero claramente me pregunto: ¿Puedo confiar en que Sony, quien parece estar solamente interesado en que compres la consola, me brindará la experiencia que deseo? La duda persistirá.

Weniger, aber besser.

Aún queda mucho por hacer y tenemos la obligación de seguir provocando a las empresas para que inviertan en simpleza y buen diseño. Pongamonos de pie y declaremos nuestros principios como consumidores. Queremos productos que resuelvan las tareas más complejas, siendo intuitivos y bellos. Queremos que el (buen)diseño sea el futuro; y si hace falta volver a los inicios que planteaba Rams, entonces que así sea.

El buen diseño permite entender el producto. Simplifica su estructura y lo lleva a expresar claramente su función, apelando a la intuición del usuario.

Evidentemente Ramona, mi hija, verá un mundo sobrecargado de información y estímulos visuales pero tenemos la responsabilidad de lograr que diseñadores de experiencia y empresas manifiesten un acuerdo por el bien de la humanidad: Weniger, aber besser - Menos, pero mejor ejecutado.

Los dejo, tengo que cambiar pañales.